Vistas de página en total

Vistas de página en el último mes

Vistas de página la semana pasada

miércoles, 20 de enero de 2016

"Trastorno Limite de la Personalidad"

Más conocido como personalidad fronteriza o borderline. Según el DSM IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) son personas que tienen relaciones personales muy inestables, con patrones vulnerables en la afectividad, con cambios frecuentes en la auto-imagen. Tienen una baja estabilidad emocional, destacando el rasgo de la impulsividad.

Los síntomas comienzan a manifestarse al final de la adolescencia y principio de la edad adulta. Se manifiestan en las principales áreas vitales o en cualquier contexto o ambiente siendo muy sensibles a las circunstancias que les rodean.

Una autora de referencia en el campo es Marsha Lineham, quien ha dedicado gran parte de su carrera al estudio del trastorno límite de la personalidad y ha desarrollado un programa de intervención.

¿Cuáles son los criterios de este trastorno?

CRITERIO 1.

No soportan la idea de ser abandonados y hacen, casi, cualquier cosa para evitarlo, a veces, pasando ciertos límites. En general, prefieren estar acompañados que solos (pueden pasarlo mal en soledad, aunque sea por poco tiempo).

Son muy dependientes de afecto, sobre todo del de sus iguales y cuando perciben que los rechazan pueden sentirse muy frustrados y cambiar bruscamente de comportamiento reaccionando con mucho enfado e incluso ira y tener algún gesto brusco. Por ejemplo, si un amigo les anula una cita porque le han surgido otros planes o un imprevisto, pueden reaccionar de forma airada. Su capacidad de razonamiento se bloquea y no entienden que los cambios de planes o imprevistos son cosas que pueden surgir. En cambio, se sienten relegados a un segundo plano, abandonados, con sensación de inferioridad.

CRITERIO 2.

Tienen relaciones intensas e inestables en el tiempo. A veces, son tan intensas que distorsionan la realidad.

Pueden depender mucho de las personas que les rodean, como amigos o parejas. Colocan sobre ellas altas expectativas y muestran mucha frustración y enfado cuando no se alcanzan o satisfacen. Entonces llega la frustración que no suelen gestionar ni canalizar de forma adecuada, por lo que se manifiesta muchas veces con comportamientos airados, bruscos y a veces, en forma de agresión verbal y/o física.

Suelen idealizan a las personas que tienen cerca, enseguida depositan en ellas toda su confianza y les cuentan rápidamente intimidades de su vida, entrando en parcelas muy privadas antes de tiempo. O bien todo lo contrario, evitan compartir la intimidad.

Pueden pasar de adorarlos y tener una opinión inmejorable a devaluarlos y repudiarlos por considerar que no están con ellos todo el tiempo que necesitan o no les prestan suficiente atención.

CRITERIO 3.

Presentan cambios bruscos y dramáticos de la auto-imagen, dependiendo del estado de ánimo, por lo que pueden cambiar las opiniones, su escala de valores, estudios, objetivos profesionales y metas generales con cierta facilidad. Por esto, pueden tener bajo rendimiento profesional o académico aún teniendo grandes capacidades.

CRITERIO 4.

Destaca en ellos el rasgo de la impulsividad, al menos, en dos áreas potencialmente dañinas para si mismos (apostar en juego, gastar dinero, darse atracones de comida, abusar de sustancias, conducir temerariamente, etc.)

Pueden cambiar su forma de pensar y comportamiento muy rápidamente, son bastante impredecibles. En general, presentan una baja estabilidad emocional, con altibajos en el estado de ánimo, sintiéndose invadidos por la angustia, el enfado, la rabia, la frustración, etc. y tienen dificultades para gestionar estas emociones y pueden manifestar un comportamiento explosivo.

A veces, presentan episodios de auto lesiones como cortarse, quemarse, golpearse, etc. para paliar el dolor emocional “el dolor físico es más asequible que el dolor emocional” y hacerse daño les distrae de su mundo interior.

En muchas de las personas que sufren el trastorno límite de la personalidad aumenta el riesgo de suicidio.

CRITERIO 5.

Tienen el estado de ánimo cambiante y extremo (piensan y sienten en blanco y negro). Pueden mostrarse eufóricos y al poco tiempo ansiosos o deprimidos.

Algo muy frecuente es que tienen sentimientos crónicos de vacío, se aburren con facilidad y siempre están buscando algo qué hacer, nuevas experiencias.

CRITERIO 6.

Es frecuente que tengan dificultad para controlar la ira y son frecuentes las muestras de mal genio, el sarcasmo, los ataques verbales o físicos. Después, se arrepienten y siente mucha culpa. Además estas experiencias alimentan su sentimiento de ser malas personas, inferiores, de alguna manera “diferentes o raros”, con lo que su autoestima se ve muy bapuleada.

Los arranques de ira pueden ser tremendos, parecen fuera de si, sin importarles las consecuencias. En ese momento, el razonamiento y la lógica se bloquean, como si le hubieran dado al interruptor de off.

Sin embargo, es importante destacar que no tienen la voluntad de hacer daño u ofender, ni es su deseo generar conflictos. De hecho, sufren mucho cuando ven las consecuencias de los “accidentes”.

CRITERIO 7.

Ante periodos de estrés sostenido pueden presentar, en alguna medida, ideación paranoide y síntomas disociativos.

Al leer este artículo seguro que se ha visto reflejado en algún punto. Todas las personas tenemos alguna de estas características a veces. Sin embargo, para realizar el diagnóstico de trastorno límite de la personalidad se deben cumplir varios criterios y hacerlo, además, durante un largo periodo de tiempo.

Una vez hecho el diagnóstico, el tratamiento debe ser multidisciplinar (psicológico, psiquiátrico y centros de día). La familia tiene un papel muy relevante, ya que deben recibir pautas y entrenamiento para manejar situaciones de dificultad en el día a día.

Con este abordaje tan completo los pacientes adquieren recursos y habilidades de autocontrol y tienen una buena perspectiva de mejora, superación y calidad de vida. Además, según pasa el tiempo y la persona madura, su pensamiento se reestructura, las emociones se van estabilizando y el comportamiento es cada vez más adecuado.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.entomelloso.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario