Vistas de página en total

Vistas de página en el último mes

Vistas de página la semana pasada

lunes, 28 de marzo de 2016

"Estimulación eléctrica para potenciar la memoria" (Parte II)

En ambos casos los investigadores han utilizado para “transmitir” una técnica no invasiva denominada estimulación transcraneal de corriente continua (tDCS, por sus siglas en inglés).

La tDCS aplica una corriente eléctrica continua (como la que produce una batería, una apila o una dinamo) de baja intensidad por medio de unos electrodos dispuestos sobre el cuero cabelludo. Aunque existe una gran pérdida de corriente en el cuero cabelludo y el cráneo, parece que la corriente que alcanza la corteza cerebral es suficiente para ejercer su acción sobre las neuronas.

Las células cerebrales también funcionan con electricidad, que generan ellas mismas moviendo iones a través de la membrana celular y creando una diferencia de potencial igual que en una pila (potencial de membrana). Cuando la tDCS alcanza la superficie de la corteza cerebral, modifica el potencial de transmembrana neuronal, variando el nivel de excitabilidad y modulando la frecuencia de descarga neuronal. Por eso esta técnica se conoce también como neuromoduladora.

“Las redes de neuronas corticales activas son sorprendentemente susceptible a perturbaciones por campos eléctricos. Al mismo tiempo, la estimulación cerebral no invasiva con campos eléctricos débiles, exógenos (estimulación transcraneal de corriente continua) ha experimentado un renacimiento debido al amplio alcance de sus posibles aplicaciones en la modulación de la actividad cerebral para la mejora y el tratamiento de los trastornos cerebrales cognitivos”, explica Flavio Frohlich, de la Universidad de Carolina del Norte, en un artículo publicado en “Dialogues in clinical neuroscience”.

Algunos neurocientíficos creen que esta técnica tiene potencial para llevar a cabo intervenciones tempranas en enfermedades mentales. Sin embargo, en la actualidad hay cierta confusión. Si bien hay estudios que apuntan buenos resultados en el funcionamiento cognitivo, algunos no son reproducibles después. Una de las posibles causas es la dificultad de detallar qué regiones cerebrales están siendo estimuladas, dada la poca especificidad espacial de este método. Por ello quieren tomarse su tiempo para entender cómo funciona esta técnica y averiguar la mejor forma de utilizarla.

Otra, que no hay que descartar, es el efecto placebo. Tanto el aprendizaje como el efecto placebo tienen en común la dopamina. Este neurotransmisor es fundamental en el aprendizaje, porque nos señala que hay algo que aprender. Y también juega un papel fundamental en el efecto placebo, puesto que se genera con la expectativa de que algo va a ocurrir, en este caso que mejorará la función cognitiva. Y si hay una mayor liberación de dopamina, se aprende con más facilidad…

Junto con la corriente continua, como la generada por una pila, se está utilizando también la corriente alterna, como la que llega a nuestras casas, para estimular el cerebro. Algunos estudios indican que estimulando el cerebro de personas sanas en una frecuencia de 0,75 hertzios, que coincide con la de las ondas delta del sueño profundo, se puede potenciar la memoria, que se consolida en esta fase del descanso nocturno.

Muchos neurocientíficos no dudan de que en el futuro ambas técnicas podrán ser una buena herramienta para la salud cognitiva, porque permitirá intervenir de forma temprana. De momento queda mucho trabajo por hacer. Y mejor en el laboratorio que en casa, donde además de quemaduras, se pueden causar daños al cerebro, advierten los investigadores.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: abcblogs.abc.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario